viernes, 6 de abril de 2012

PRIMER CAFÉ LITERARIO 2012 DE SADE


La Sociedad Argentina de Escritores Seccional Entre Ríos invita al Primer Café Literario 2012 a realizarse el miércoles 18 del corriente mes en el Salón de los Abuelos ubicado en calle Laprida Nº 649 a las 18.

En esta ocasión leerán obras de su autoría los socios Julio Manuel Bielini, Daniel Juri Vallejo; Alcides Ruperto Vega y María Griselda Passadore.

Además, nos deleitaremos con un tango y una milonga a cargo del maestro Sebastián.

Los esperamos a compartir una cálida tarde de otoño, donde los relatos, los cuentos, la poesía y la música serán los principales invitados.

La entrada es libre y gratuita.

domingo, 4 de marzo de 2012

BASES DEL PREMIO FRAY MOCHO - TEATRO


MINISTERIO DE CULTURA Y COMUNICACIÓN DE ENTRE RÍOS
PREMIO LITERARIO “FRAY MOCHO” TEATRO INÉDITO

DE LOS PARTICIPANTES

Artículo 1°: Solo podrán participar entrerrianos nativos u oriundos de otros lugares del país con una
residencia mínima, continuada y permanente 5 años en la Provincia, a la fecha del llamado a concurso.
Artículo 2°: No podrán participar los funcionarios de la Secretaría de Cultura de la provincia de Entre Ríos, ni sus familiares directos.
Artículo 3°: La obra deberá pertenecer a un solo autor.
Artículo 4°: Cada participante podrá intervenir con más de un trabajo, con diferente seudónimo.

DEL FORMATO DE PRESENTACIÓN DE LOS TRABAJOS

Artículo 5°: Para concursar deberá presentarse una obra teatral, original e inédita, que nunca haya sido representada, puesta en escena, leída total o parcialmente en público o dada a conocer por medio alguno; con una duración mínima de representación escénica de 60 minutos y máxima de 90 minutos.
Artículo 6°: Los trabajos deberán presentarse firmados con seudónimo.
Artículo 7°: Deberán presentarse tres ejemplares de la obra, en óptimas condiciones de legibilidad, en formato A4, en una sola cara del papel, en hojas blancas, mecanografiadas o por procesador de texto; con un interlineado de 1½ espacio; con los siguientes márgenes: superior e izquierdo 3 cm; derecho e inferior 1,7 cm. Tipografía genérica: Times New Roman, Arial, Courier New o Tahoma, tamaño 12.
Artículo 8°: Los ejemplares deberán estar debidamente abrochados, encarpetados o anillados y foliados sin hojas sueltas. Llevarán una carátula con el título de la obra y el seudónimo del autor.
Artículo 9°: Las tres obras se presentarán en un sobre cerrado, en cuyo frente se indicará el seudónimo del autor y el título de la obra. Junto con las obras, en un solo sobre aparte, que llevará en el frente el seudónimo del autor, se incluirá una hoja que consigne el nombre completo del autor, documento de identidad, domicilio, teléfono y firma autógrafa. Este sobre irá perfectamente cerrado, sin datos de filiación en el exterior. Los participantes naturalizados y residentes adjuntarán fotocopia de los domicilios que consten en el documento de identidad. Estos datos tendrán carácter de declaración jurada.
Artículo 10°: Los trabajos deberán ser remitidos únicamente, por pieza postal certificada con la siguiente leyenda: PREMIO LITERARIO “FRAY MOCHO” –TEATRO 2011–SECRETARÍA DE CULTURA DE LA PROVINCIA DE ENTRE RÍOS, GARAY N° 245, 3100, PARANÁ, ENTRE RÍOS, sin colocar remitente o número de documento u otra señal que identifique al autor de la obra enviada. El organismo no se reconocerá obligado a informar sobre el destino de los trabajos enviados en forma distinta a la indicada.

DEL JURADO

Artículo 11°: El jurado estará integrado por tres miembros de reconocidos antecedentes literarios a nivel nacional, en el género que se concursa, no residentes en la Provincia y será designado por la Secretaría de Cultura de Entre Ríos. Su fallo será inapelable en toda circunstancia.
Artículo 12°: El fallo del jurado y la apertura del sobre con el seudónimo de la obra ganadora se efectuará ante escribano público, el viernes 7 de septiembre de 2012y se dará a conocer por los medios de comunicación social.
Artículo 13°: El premio podrá ser declarado desierto, cuando se presentare una sola obra, salvo que hubiere votos fundados en su calidad; como asimismo, cuando ninguna acreditara méritos suficientes para ser premiada.

JURADO DE ADMISIÓN

Artículo 14º: La Secretaría de Cultura de Entre Ríos designará un Jurado de Admisión, que verificará el estricto cumplimiento del formato de presentación de los trabajos, establecido más arriba.

DEL PREMIO

Artículo 15°: El premio consistirá en la edición de la obra por parte de la Editorial de Entre Ríos, de un mil (1.000) ejemplares; doscientos (200) de los cuales se entregarán sin cargo al autor.
Artículo 16°: El premio no podrá ser compartido.

CONDICIONES GENERALES

Artículo 17°: El tema será libre.
Artículo 18°: Únicamente el ganador deberá presentar su obra, en formato digital, a los efectos de la publicación.
Artículo 19°: La recepción de las obras permanecerá abierta hasta el viernes 1 de junio de 2012, a la hora 13. Para establecer la presentación en término de las obras, se tendrá en cuenta la fecha del matasellos. Posteriormente –y dentro de los diez (10) días corridos- se efectuará el registro de las obras ante escribano público y se dará a conocer la nómina de los textos, con los respectivos seudónimos de sus autores, por los medios de comunicación social.
Artículo 20°: El Estado Provincial no se responsabilizará por los reclamos que pudieren efectuarse por plagio o violación de derechos habientes o de terceros, contra el ganador del certamen.
Artículo 21°: La Secretaría de Cultura de la provincia de Entre Ríos velará por la conservación de los envíos, pero no se hará responsable por la pérdida, deterioro o destrucción parcial o total de los originales o copias de las obras presentadas al certamen.
Artículo 22°: Los trabajos no premiados podrán ser retirados dentro del los sesenta (60) días hábiles, a partir de la fecha de publicación del fallo del jurado. Vencido este plazo, los trabajos que no fueren retirados serán incinerados.
Artículo 23°: En un todo de acuerdo con las facultades otorgadas por el Artículo 6° de la Ley N° 7823, la Secretaría de Cultura de la provincia de Entre Ríos se reserva el derecho de cambiar los términos, flechas y plazos anteriormente consignados, cuando por razones de fuerza mayor fuere necesario realizarlos en beneficio de los autores y del propio certamen.
Artículo 24°: La sola participación en el certamen implica el conocimiento y la aceptación de las presentes bases en todos sus términos.
Artículo 25°: Cuanto no haya sido previsto en las presentes Bases, será resuelto por la Secretaría de Cultura de Entre Ríos.

RECEPCIÓN DE OBRAS: hasta viernes 1º de junio 2012.

miércoles, 18 de enero de 2012

GANADORES DEL 7º CONCURSO LITERARIO DE CUENTO Y POESÍA "EL MERIDIANO DE LA PALABRA"




Se entregó el premio a los ganadores del séptimo concurso El Meridiano de la Palabra, organizado por la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) Seccional Entre Ríos, en el rubro Cuento y Poesía. El acto realizado en el auditorio del Círculo Médico de Paraná, marcó el cierre de actividades del 2011 de la entidad. El galardón consistía en la publicación de los trabajos en la prestigiosa antología que se edita anualmente y el obsequio de una cantidad de ejemplares, para cada uno de los que fueron reconocidos por el jurado. La convocatoria de carácter nacional, encontró entre los seleccionados, autores de Paraná, Rosario, Córdoba, y distintas localidades de la Provincia de Buenos Aires.

Claudio Cañete (Diciembre 2011)

La velada celebrada en el Auditorio del Círculo Médico de Paraná, fue una verdadera fiesta para la literatura entrerriana. Con un gran marco de público, en su mayoría socios, la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) Seccional Entre Ríos, le puso el broche de oro a un año de gestión exitoso. Donde la concreción del Ciclo de Cafés Literarios, la presentación de varios libros y la realización de la primera edición de la feria Paranálibro 2011, que tuvo nivel nacional gracias a estelaridades de las letras del país, están en la lista del haber.
En la ceremonia, encabezada por el presidente de SADE, el doctor Alejandro Karavokiris, se entregó el premio a los ganadores del séptimo concurso El Meridiano de la Palabra, organizado por la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) Seccional Entre Ríos, en el rubro cuento y poesía. El galardón consistía en la publicación de los trabajos en la prestigiosa antología que se edita anualmente y el obsequio de una cantidad de ejemplares, para cada uno de los que fueron reconocidos por el jurado que este año estuvo integrado por los escritores Graciela Pacher Barbará, Juanita Rocha y Luis Churruarín.
Los ganadores que ahora forman parte de esta convocatoria que se hace todos los años a nivel nacional resultaron ser en Poesía: Primer Premio para Memoria de los reinos, de Abel Edgardo Schaller (Paraná); Segundo Premio para El rescate, de María Aurora Gazzino (Paraná); Tercer Premio para Si tan solo…, de Irma Cabrol de Avellaneda (Paraná); Mención de Honor para Máxima, de Liliana Souza (Don Bosco – Buenos Aires); Mención de Honor para Preocupaciones sobre la pared, de Liliana Savoia (Rosario). En tanto que en el rubro Cuento los elegidos fueron: Primer Premio para Fuego en la biblioteca, de Fernando Azamor (Zárate – Provincia de Buenos Aires); el Segundo Premio para Intermitencias de la memoria, de Beatriz Teresa Bustos (San Francisco – Córdoba); Tercer Premio para Regreso por la Navidad, de María Aurora Gazzino (Paraná); Mención de Honor para Sur, de Abel Edgardo Schaller (Paraná).
Cabe mencionar en este sentido, que los participantes, podías pertenecer a cualquier Seccional de SADE del país, y lo podían hacer en los dos rubros simultáneamente. En la noche del lunes cada autor leyó su obra ante el público, y entre los escritores de otras provincias, quien se hizo presente fue Fernando Azamor, quien viajó para estar presente y leer compartir su propio cuento, prestigiando el acto literario que fue conducido por Estela Bovier, Gladys Moine y Elena Cabrera, integrantes de la Comisión Directiva que preside Karavokiris. La impecable edición de la antología este año estuvo a cargo de Ediciones del Clé, que le dio el nivel que tiene como premio la publicación de las obras que destacó el jurado en esta ocasión. En la misma noche se hizo mención y se destacó al escritor de Villaguay, Julio Manuel Bielines, que en esta semana también, obtuvo representando a Entre Ríos, una Mención de Honor en Poesía, en el marco de la entrega de la Faja de Honor 2011 que realiza SADE Central, todos los años.
“Prologar la impresión de poemas y cuentos de un concurso literario, tiene una desventaja, la cual es la diversidad de los mismos. Carecen de la unidad y la cohesión hacia la universalidad de sus autores, quizás buscada por un compilador o historiador, de un período en las letras o, del objetivo que se busca al intentar una antología, que es descubrir generaciones, movimientos sociales y espíritus combativos, detrás de un singular pathos. Tarea más fácil es abrir el libro de un amigo, pues lo que escribe y piensa, se halla en un mismo continente o suceso de vida. Entonces, en el cumplimiento de la tarea, las probabilidades de que surja un párrafo adecuado en el artificio de la escritura, son muchas y ninguno de esos caminos, distan de ser formales e intrascendentes. Pero, siempre hay un sendero de luz, determinado por el entusiasmo de alcanzar la belleza, en esa sobrenatural condición, que sólo el hombre tiene, en la búsqueda de su propia estética”, expresó Karavokiris, en su discurso de presentación de todos los ganadores y mencionados.
Luego de la entrega, finalizada la ceremonia, como es habitual también todos los años se realizó la cena de cierre, con la participación de todos los socios. Fue el momento de balances y de empezar a hablar sobre los futuros proyectos para el 2012 y marcar la continuidad de actividades que caracterizan a SADE Seccional Entre Ríos.

NOTA: SADE agradece al artista plástico Roberto Giusti, quien gentilmente cedió sus fotografías para esta nota.

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Memoria de los reinos

Primer Premio – por Abel Edgardo Schaller

En nombre del tigre y la raicilla,
del inútil afán de las murallas,
del miedo calvo de mis propios huesos,
de aquéllos que en la oquedad
de los silencios nos preceden;

de las alas y frondas rumorosas,
de la inquietud que yace en las banderas,
del indeliberado rumbo de nubes y vilanos;

de las homéricas simas,
cuyo alegato de sal y de sirenas
no inscribe la imperfección de las bitácoras;

del ojo cíclope que sin dormir crepita
y rige amaneceres y crepúsculos,
de la irisada fragua en que el armero
forja su espada acaso vencedora,
del magma original
que en los profundos templos
funda divinidades y liturgias,
recuérdennos los reinos:
cada materia es un enigma
que inflige herrumbres y metáforas al hombre.
………………………………………………………..

El Rescate

Segundo Premio – Por María Aurora Gazzino

Enero me permite este soneto,
un derroche de verde inusitado,
el prodigio de un río rescatado,
y el sosiego de este instante hondo y quieto.

No sé por qué ha tardado este soneto.
Sospecho que de puro acostumbrado
a nacer del dolor, casi extraviado,
tampoco halló la ausencia, e incompleto,
desconoció la luz de tu presencia.
Mi vieja soledad, mi desamparo
se han muerto de sombra frente al claro

cascabeleo verde de tu esencia.
Y, trepada en mi río, tu mirada
me recobra. Poeta. Enamorada.
…………………………………………………………………

Si tan solo…

Tercer Premio – Por Irma Cabrol de Avellaneda

Tan solo al pensarte se hechizan mis sombras
se olvidan las penas, mi fluir se apasiona
Y es canto a la vida mi voz que te nombra.
Rezagos de vida me oculta el sendero,
donde hay un recodo descubro tus huellas
y el grito que nace del alma en pedazos,
alerta a la luna quien en cuna oscura…
va engendrando estrellas.

Tan solo al pensarte me invade el rocío
los grillos acallan, se moja la espera
y sueldan estrías que sangran en llantos.
Yo vago en el aire, panadero al vuelo
está la nostalgia buscando caricias
y un vibrar de arterias enloquece al rito
de amarte por siempre…

La noche se esfuma y envuelta en sus brumas
me trae la mañana un canto escondido…
mi voz que te nombra, tan solo al pensarte.
………………………………………………………………
Fuego en la biblioteca

Primer Premio Cuento – Por Fernando Azamor

Escribir es trascender, decía Ostumán, maestro de escribas. Escribimos para ser eternos, enseñaba. Nuestro mensaje nunca acabará. Escribir es saber. El papiro estará aquí cuando ya nadie diga nuestro nombre. En el atardecer, Itiae Beffur clavó su firma y su anillo sobre los papiros fundamentales. Saber. Saber mucho. Quizás todo. Hizo lo mismo en un jarrón de cerámica.
Junto a Itiae Beffur pasó protestando Mnasué Tidfo, jefe de escribas, que no conocía los jeroglíficos. Mnasué Tidfo era un viejo general al que no le encontraban un puesto de jerarquía en tiempos de paz. Mnasué Tidfo, hombre de acción, envidiaba a los escribas por saberlos hombres que en letras y dibujos guardaban todas las cosas.
Osiris había sido engañado y malmuerto por su hermano mellizo. El Sahara, pérfido aliento, asfixiaba pirámides. Los griegos habían dominado el Mediterráneo y el Nilo (sólo eran libres las arenas) y erigían pequeños altares, para dioses pequeños, no monumentales templos de la vida y la muerte como era tradición del Valle de los Dioses. A todos los males, la única resistencia del triste Egipto la encarnaban los hombres de las palabras.
Itiae Beffur escribió su nombre y la plegaria predilecta de su maestro, Ostumán, en papiro y en madera. Lo había hecho así, desde que aprendiese a escribir sin mirar, siguiendo el dictado sin dudas. Su caligrafía era perfecta (debía hacerlo en la Biblioteca Real) iba dejando constancia en papiros y metales, en madera o piedras preciosas: bienes, rezos, declaraciones de Faraón y de todo Egipto.
Mnasué Tidfo llegó corriendo. Itiae Beffur no pudo soportar la tensión de esa presencia en acción tan extraordinaria. No preguntó. Mnasué Tidfo dijo: -Queman la biblioteca. Pueden irse. Les doy la libertad y parto a combate. Tres de los escribas huyeron, tres se levantaron con curiosidad, sin poder creer lo oído. ¡Quemaban la biblioteca de Alejandría¡. Tres escribas permanecieron inmóviles. No había heroicidad en su acto, tenían miedo: sencillamente les era incomprensible la vida sin la Biblioteca.
Itiae Beffur preguntó tímidamente si algo podría salvarse.
-Nada. Están lanzando fuego griego. Quien no salga ya mismo, morirá por fuego o por humo.
Salieron todos, excepto Itiae Beffur, que continuó escribiendo. Descansó por un momento su caña rojiza. Los ojos le dolían como al ser heridos por el Sahara en el Alto Egipto. A cada instante se alejaban del escriba el Sahara, el Nilo, e incluso las cosas que ardían alrededor. Todo se perdía. Llorando cerró su rollo de papiro y lo selló.
El humo lo mareaba. Tomó su cincel más suave y golpeó amorosamente la roca insensible. Si hubiese querido salir ya no habría podido. Torcía la mano y en su rostro se leía lo que iba escribiendo. Toda una cultura se perdía en la noche, desdibujándose con las llamas que parecían espejar a la isla de Faros. El fuego llegaba, el fuego destruía. Egipto desaparecía. Sin esperanzas. La piedra insensible lastimaba más que el humo. Pero debía seguir. Su vida era escribir, decir, contar.
El fuego llevaría al Egipto al cielo indescifrable del que bajaba el Nilo. Egipto sería arena y olvido, se dijo Itiae Beffur. Como arena sería esa piedra oscura e ingrata que lo ensuciaba y hería. La suavidad púrpura del humo lo iba estrangulando, velaba su mirar. Tosió. Egipto se iba con el humo, con el fuego. Todo se perdería. Fuego y olvido. Todo se perdería. Oh, la Biblioteca agonizante. Nadie entendería ya la historia, la religión, los días simples del Egipto. Fuego y olvido. Sus ojos escurrían el dolor. Fuego. Y olvido. Prolijamente, sin esperanzas, metódico esclavo de las letras, sin esperanzas, tan solo por cumplir con su tarea, sin esperanza, golpe tras golpe, Itiae Beffur terminó de tallar la piedra de Roseta.

lunes, 28 de noviembre de 2011

CLARA SOFÍA SANTANA PRESENTARÁ SU LIBRO EN PARANÁ


La dramaturga y escritora Clara Sofía Santana, presentará su libro Teatro 7 (siete obras de teatro para todas las edades). Será este jueves a las 20.30 en la sede de la Asociación Tradicionalista de La Bajada (Alem 587). Entrada libre y gratuita, habrá un brindis de honor y ágape. La autora es socia de SADE Seccional Entre Ríos.

sábado, 19 de noviembre de 2011

ACTO DE CLAUSURA DE SADE - TEMPORADA 2011


Se invita a los socios y amigos de SADE Seccional Entre Ríos al acto de cierre del año 2011 que se realizará el próximo lunes 21 de noviembre a las 20hs. en el Círculo Médico de Paraná, Urquiza 1135 de esta ciudad.

Apertura del acto a cargo del presidente de la SADE Dr. Alejandro Karavoskiris.
Entrega de premios del Concurso Literario “El meridiano de la palabra”.
Lectura de las obras ganadoras.

Al cierre de la misma despediremos el año en el Restauran “Giovanni”
Menú $45.00 sin bebida.

Los esperamos.

Comisión Directiva

miércoles, 9 de noviembre de 2011

SE PRESENTARÁ EN PARANÁ LA OBRA "BORGES Y PERÓN JUEGAN AL TRUCO"


La función será este sábado 12 de noviembre, a las 21, el auditorio del Círculo Médico de Paraná (Urquiza 1135). Los autores son Jorge Ricci, Graciela Weiss y Víctor Bruno. Con la actuación de Héctor Da Rosa – Borges / Alberto Clementín – Perón. Director Asistente: Fernando Baier. Este espectáculo cuenta con subsidios del INT (Instituto Nacional del Teatro) y del Fondo Nacional de las Artes. Entrada general a 40 pesos, a la venta en Secretaría del Círculo Médico, Urquiza 1135.

Veronique de Miguel, Alberto Clementín y Héctor da Rosa dan vida a Perón y Borges reunidos para una partida de truco que nunca fue. Obra de teatro que anuncia su gira para 2011. “Borges y Perón Juegan al Truco” es una obra teatral de un hombre destacado de la cultura santafesina (“Hacia un teatro salvaje”, “Actores de provincia”, “Café de lobos”, entre otras), dirigida por Graciela Weiss y Víctor Bruno. Los actores interpretan a Borges y Perón respectivamente. Hasta aquí lo que el espectador conocerá mientras espera que el telón se levante y aparezca la escenografía despojada que acogerá esta magnífica obra intimista, magistralmente esgrimida por Da Rosa y Clementín.

El libro de Ricci inventa un encuentro en los años setenta, a la “a morir” como dirán los labios del actor y el alma del autor. En este encuentro con el pretexto de una partida de truco, han de reunirse Borges y el Coronel, a solas, para descubrir y descubrirse las almas, los puntos antagónicos y las similitudes. El autor consigue solucionar un momento que de existir hubiera sido tremendamente difícil y tenso mediante una mirada llena de humor, ternura, desenfado y hasta socarronería. Ambos personajes se sientan enfrentados como en un espejo, haciendo clara referencia a las imágenes y juegos de espejos a los que fuera tan afecto, y allí sentados se cambian los zapatos. El silencio inunda la sala, el espectador observa cómo los actores dejan de ser actores para “ponerse en los zapatos” de los personajes. Acompañamos ahora un entre dos grandes que se despojan de oropeles y poses para disfrutar del conocimiento del otro en su faceta espiritual, sensible, más humana, más sencilla. Se descubren tan parecidos en muchos puntos como divergentes lo fueron en realidad. Cuando el espectador degusta los gestos, las personalidades de Borges y Perón con que estos dos maestros de la actuación se posesionan, entonces se interrumpe la escena como tal, Da Rosa y Clementín vuelven a la superficie y entre chanzas se ganan a un público sorprendido y ya vencido de placer en las butacas. Ellos consiguen que toda la sala participe de esta segunda capa que tiene la obra. Cómplices con el público van entretejiendo los personajes y los actores un momento de teatro de altísima calidad. Solo ellos dos en el escenario, soportando cada uno el peso tremendo de los personajes a los que dan vida, la tensión actoral y la densidad puntual de toda la obra. Ellos dos, nada más, con un bastón y cuatro asientos, sostienen este pretendido ensayo de una obra que regala la calidad teatral que se basta con la actuación para existir. Clementín como Perón y Da Rosa como Borges, ambos con una extensa y sólida trayectoria en el teatro, cine y en televisión argentina, dibujan lo suyo con gestos, movimientos, cadencias. En ningún momento se hace uso de una exagerada de los caracteres, sus nombres, nada más, y la capacidad actoral. Ricci quiso crear una partida de truco entre estos dos personajes, y en ella reflejar la intimidad más humana de ambos. “_La belleza está en lo sencillo”_ dirá Borges ante un atónito y conmovido Perón.

lunes, 31 de octubre de 2011

GANADORES DEL 7º CONCURSO LITERARIO DE CUENTO Y POESÍA "EL MERIDIANO DE LA PALABRA"


GANADORES DEL 7º CONCURSO LITERARIO DE CUENTO Y POESÍA A NIVEL NACIONAL “EL MERIDIANO DE LA PALABRA”
DE SADE - SECCIONAL ENTRE RÍOS – AÑO 2011

POESÍA

PREMIOS:
1º “Memoria de los reinos”
Seudónimo: “Eltegu”
Autor: ABEL EDGARDO SCHALLER- PARANÁ -ENTRE RÍOS

2º “El rescate”
Seudónimo: “Isondú”
Autora: MARÍA AURORA GAZZINO- PARANÁ -ENTRE RÍOS

3º “Si tan solo…”
Seudónimo: “Lapizlázuli”
Autora: IRMA CABROL DE AVELLANEDA- PARANÁ -ENTRE RÍOS

MENCIÓN DE HONOR SIN ORDEN DE MERITO
“Máxima”
Seudónimo: “Zoe”
Autora: LILIANA SOUZA- DON BOSCO -PROV. BUENOS AIRES

“Preocupaciones sobre la sed”
Seudónimo: “Suireña”
Autora: LILIANA SAVOIA- ROSARIO- PROV. SANTA FE

CUENTO

1º “Fuego en la biblioteca”
Seudónimo: “No me olvides”
Autor: FERNANDO AZAMOR- ZARATE -PROV. BUENOS AIRES

2º”Intermitencias de la memoria”
Seudónimo: “Centaura”
Autora: BEATRIZ TERESA BUSTOS- SAN FRANCISCO -PROV. CÓRDOBA

3º “Regreso por navidad”
Seudónimo: “Visceral”
Autora: MARÍA AURORA GAZZINO –PARANÁ- ENTRE RÍOS

MENCIÓN DE HONOR
“Sur”
Seudónimo: “Laepi”
Autor: ABEL EDGARDO SCHALLER – PARANÁ -ENTRE RÍOS

EL JURADO ESTUVO INTEGRADO POR LOS ESCRITORES: ESCRIBANA GRACIELA PACHER BARBARÁ, PROFESORA JUANITA ROCHA, INGENIERO LUIS CHURRUARIN








POESIA

1er. PREMIO – ABEL EDGARDO SCHALLER

MEMORIA DE LOS REINOS

En nombre del tigre y la raicilla,
del inútil afán de las murallas,
del miedo calvo de mis propios huesos,
de aquéllos que en la oquedad
de los silencios nos preceden;

de las alas y frondas rumorosas,
de la inquietud que yace en las banderas,
del indeliberado rumbo de nubes y vilanos;

de las homéricas simas,
cuyo alegato de sal y de sirenas
no inscribe la imperfección de las bitácoras;

del ojo cíclope que sin dormir crepita
y rige amaneceres y crepúsculos,
de la irisada fragua en que el armero
forja su espada acaso vencedora,
del magma original
que en los profundos templos
funda divinidades y liturgias,
recuérdennos los reinos:
cada materia es un enigma
que inflige herrumbres y metáforas al hombre.









2do. PREMIO – MARIA AURORA GAZZINO

EL RESCATE

Enero me permite este soneto,
un derroche de verde inusitado,
el prodigio de un río rescatado,
y el sosiego de este instante hondo y quieto.

No sé por qué ha tardado este soneto.
Sospecho que de puro acostumbrado
a nacer del dolor, casi extraviado,
tampoco halló la ausencia, e incompleto,
desconoció la luz de tu presencia.
Mi vieja soledad, mi desamparo
se han muerto de sombra frente al claro

cascabeleo verde de tu esencia.
Y, trepada en mi río, tu mirada
me recobra. Poeta. Enamorada.



3er. PREMIO – IRMA CABROL DE AVELLANEDA

SI TAN SOLO…

Tan solo al pensarte se hechizan mis sombras
se olvidan las penas, mi fluir se apasiona
Y es canto a la vida mi voz que te nombra.
Rezagos de vida me oculta el sendero,
donde hay un recodo descubro tus huellas
y el grito que nace del alma en pedazos,
alerta a la luna quien en cuna oscura…
va engendrando estrellas.

Tan solo al pensarte me invade el rocío
los grillos acallan, se moja la espera
y sueldan estrías que sangran en llantos.
Yo vago en el aire, panadero al vuelo
está la nostalgia buscando caricias
y un vibrar de arterias enloquece al rito
de amarte por siempre…

La noche se esfuma y envuelta en sus brumas
me trae la mañana un canto escondido…
mi voz que te nombra, tan solo al pensarte.



MENCION DE HONOR

1ro. LILIANA SOUZA

MAXIMA

I
arder en preguntas
esta puesta en sentido
es tentar a la belleza
con posibles simetrías

II
cuando sucede
o se anuncia
como lentejuelas capturando la luz
la piel
hace síntoma

III
lo que se aproxima
está
permanece
y exacerba

IV
el amor
no es real
un artificio lo contiene

V
la devoción por el instante
no lleva a ningún lugar
y ha llegado
al espacio brutal y primitivo
donde la pérdida
ya es un hecho

VI
zanjar diferencias
no los salva

VII
a un tiempo de oscuridad
con la desnudez
sujeta al otro
un peligro amenazante
discurre
y no perdona

2do. LILIANA SAVOIA

PREOCUPACIONES SOBRE LA SED

Cuando llueve no se sale
aconsejan los vientres maternales
convertidos en solemnes mantras.
Quizás en un futuro
los autores del agua se fatiguen,
no fabriquen más gotas perturbadoras.
Preocupa más la sed
que el agua
porque se vive con la lengua seca
de verdades
que se evaporan en el cemento
convertidas en escarchas de fuego
…………………………………..
Seremos las cenizas donde dormirá el fénix





CUENTO

1er. PREMIO - FERNANDO AZAMOR

FUEGO EN LA BIBLIOTECA

Escribir es trascender, decía Ostumán, maestro de escribas. Escribimos para ser eternos, enseñaba. Nuestro mensaje nunca acabará. Escribir es saber. El papiro estará aquí cuando ya nadie diga nuestro nombre. En el atardecer, Itiae Beffur clavó su firma y su anillo sobre los papiros fundamentales. Saber. Saber mucho. Quizás todo. Hizo lo mismo en un jarrón de cerámica.
Junto a Itiae Beffur pasó protestando Mnasué Tidfo, jefe de escribas, que no conocía los jeroglíficos. Mnasué Tidfo era un viejo general al que no le encontraban un puesto de jerarquía en tiempos de paz. Mnasué Tidfo, hombre de acción, envidiaba a los escribas por saberlos hombres que en letras y dibujos guardaban todas las cosas.
Osiris había sido engañado y malmuerto por su hermano mellizo. El Sahara, pérfido aliento, asfixiaba pirámides. Los griegos habían dominado el Mediterráneo y el Nilo (sólo eran libres las arenas) y erigían pequeños altares, para dioses pequeños, no monumentales templos de la vida y la muerte como era tradición del Valle de los Dioses. A todos los males, la única resistencia del triste Egipto la encarnaban los hombres de las palabras.
Itiae Beffur escribió su nombre y la plegaria predilecta de su maestro, Ostumán, en papiro y en madera. Lo había hecho así, desde que aprendiese a escribir sin mirar, siguiendo el dictado sin dudas. Su caligrafía era perfecta (debía hacerlo en la Biblioteca Real) iba dejando constancia en papiros y metales, en madera o piedras preciosas: bienes, rezos, declaraciones de Faraón y de todo Egipto.
Mnasué Tidfo llegó corriendo. Itiae Beffur no pudo soportar la tensión de esa presencia en acción tan extraordinaria. No preguntó. Mnasué Tidfo dijo: -Queman la biblioteca. Pueden irse. Les doy la libertad y parto a combate. Tres de los escribas huyeron, tres se levantaron con curiosidad, sin poder creer lo oído. ¡Quemaban la biblioteca de Alejandría¡. Tres escribas permanecieron inmóviles. No había heroicidad en su acto, tenían miedo: sencillamente les era incomprensible la vida sin la Biblioteca.
Itiae Beffur preguntó tímidamente si algo podría salvarse.
-Nada. Están lanzando fuego griego. Quien no salga ya mismo, morirá por fuego o por humo.
Salieron todos, excepto Itiae Beffur, que continuó escribiendo. Descansó por un momento su caña rojiza. Los ojos le dolían como al ser heridos por el Sahara en el Alto Egipto. A cada instante se alejaban del escriba el Sahara, el Nilo, e incluso las cosas que ardían alrededor. Todo se perdía. Llorando cerró su rollo de papiro y lo selló.
El humo lo mareaba. Tomó su cincel más suave y golpeó amorosamente la roca insensible. Si hubiese querido salir ya no habría podido. Torcía la mano y en su rostro se leía lo que iba escribiendo. Toda una cultura se perdía en la noche, desdibujándose con las llamas que parecían espejar a la isla de Faros. El fuego llegaba, el fuego destruía. Egipto desaparecía. Sin esperanzas. La piedra insensible lastimaba más que el humo. Pero debía seguir. Su vida era escribir, decir, contar.
El fuego llevaría al Egipto al cielo indescifrable del que bajaba el Nilo. Egipto sería arena y olvido, se dijo Itiae Beffur. Como arena sería esa piedra oscura e ingrata que lo ensuciaba y hería. La suavidad púrpura del humo lo iba estrangulando, velaba su mirar. Tosió. Egipto se iba con el humo, con el fuego. Todo se perdería. Fuego y olvido. Todo se perdería. Oh, la Biblioteca agonizante. Nadie entendería ya la historia, la religión, los días simples del Egipto. Fuego y olvido. Sus ojos escurrían el dolor. Fuego. Y olvido. Prolijamente, sin esperanzas, metódico esclavo de las letras, sin esperanzas, tan solo por cumplir con su tarea, sin esperanza, golpe tras golpe, Itiae Beffur terminó de tallar la piedra de Roseta.



2do. PREMIO – BEATRIZ TERESA BUSTOS

“INTERMITENCIAS DE LA MEMORIA”

Muda está la hoja de papel sobre el escritorio desde que Blimunda se fue llevándose el don que tanta falta le hace para anticiparse a los acontecimientos ahora, engranaje oxidado es su memoria. Más de una década estuvo esperando que ella regresara, esa hoguera se consumió y esparció las cenizas sobre sus sienes.
Esta noche , una salvaje soledad tiene sus fauces abiertas sobre Mafra; ya no soporta la espina clavada en su mente que a cada instante le grita un… ¿ya sin palabras?
Respira hondamente y sale a cielo abierto, camina cansinamente. Por horas deambula por la orilla del río Tajo quien lame los pies de la comarca. Imprevistamente lo detiene un destello y ve… a su Blimunda sosegando las tropas de sombras del cielo, sujetar al viento y ponerle alas de arena, luego… descender por una escala de agua… Se estremece Saramago ante las preguntas que desde lejos comienza a lanzarle y le caen como sal en sus heridas…¿Por qué me diste esta capacidad de ver las cosas cuando aún no son?
Cuando estuvieron cara a cara, tanto que fueron un solo aliento, ella lo desmoronó con… ¿Me creerías igual después de más de una década?
Sin dejar de mirarla le respondió, sí, te creería igual, pero de lo que sucedió en tu entorno, creo no ser responsable; culpable fue la época, la única orden del rey era obedecer y trabajar, y yo… sólo quise darte algo que nadie te robara.
No crees- inquirió Blimunda-, que es Dios quien crea y otorga libre albedrío.
Libre albedrío, respondió casi gritando Saramago, aclaremos esto, yo soy quien te dio vida, te puse en un mundo real y ahora, como los seres creados de una costilla te rebelas contra mí; estás utilizando la misma expresión que ellos. Sábelo mujer, Dios les dio libre albedrío para que elijan entre dos cosas buenas, jamás les dio a elegir entre una buena y una mala, porque sobre las cosas malas, les dice siempre, no.
Si, lo sé, confesó Blimunda, pero después de la última página de “El memorial del convento”, me destinaste a vagar por siempre. No tengo descanso, vivo vagando de mente en mente, harta de hacer noche en las bibliotecas, me analizan, dicen tantas cosas de ti a través… ya quiero descansar… ¿Tú no?
Crees que es diferente para mi mujer, he pasado la vida creando, acerco o alejo el horizonte para los sueños de muchos, invento universos, desenmascaro almas, tramo y desentramo historias. Hasta llegué a confundir mi vida con una novelesca realidad. Un sinnúmero de veces en estos años pensé que tal vez, todos somos creación de otros y lo más peligroso es que podríamos ser una invención de nosotros mismos.
Perdóname dijo Blimunda… ¿Hoy, es distinta la situación en Mafra?
No – respondió él con tono malicioso- ahora la inmediatez y la superficialidad rondan las calles, no sé cómo terminará todo, sólo tu Dios sabe lo que quedará de esto, dijo Saramago.
Tú eres mi dios respondió ella casi susurrando… ¿puedo saber para qué me esperabas?
Saramago penetró los ojos de la doncella, quería preguntarte si eres tú la causante de que todas las hojas estén en blanco sobre mi escritorio y si volverán a llenarse algún día, porque temo de haber sido yo quien creó ese desierto blanco…
Ven, dijo Blimunda, ven, camina conmigo sobre el agua. Cuando estaban a mitad de la afluencia se detuvieron, mira a tu alrededor le aconsejó, observa ¿está la orilla tan lejos que no puedes alcanzarla? ¿Te anegan tanto las aguas que sientes no poder llegar a la orilla? ¿Tienen tantas estrellas tus cielos que hasta tu brújula anda extraviada?, ¿cada grano de arena te parece brasa encendida y no puedes avanzar descalzo?, ¿el silencio que te rodea es tan amenazante que no te atreves a empuñar “la lid de tu palabra”?, ¿es tan pequeña la chispa que te enciende, que no puedes ver que ella es solo el principio de tu luz?
Descubre mi acertijo Saramago… son siete mis lunas y dos lunas faltan para que tengas la oportunidad de hacer. Sólo dos lunas…Después de un hermético silencio ella le sonrió con ternura, debo irme avisó mientras libertaba la mano de su creador, sabes que jamás volveré… ¿lo sabes verdad?
No me abandones mendigó Saramago, pero ella giró sobre sí y comenzó a subir por la escala de agua. La observó entrar en su carro y alejarse llevando detrás de sí, los destellos de la noche, luego caminó hasta la orilla sin temor; mientras avanzaba sobre el
agua, pensó…si el hombre que hacía milagros, pudiera verme tendría que aceptar lo que proclamaba, que es posible caminar sobre las agitadas aguas del sentimiento.
Al regresar a su aposento, sobre el escritorio lo aguardaba ansiosa la página desnuda, y después de dos lunas, comenzó a escribir la parábola…”Las Intermitencias de la muerte”.



3er. PREMIO – MARIA AURORA GAZZINO


REGRESO POR NAVIDAD

“Papá, tengo los diez pesos.
¿Me podrías vender
una hora de tu tiempo?”
Omar Cerasuolo

Nada hay más definitivo que una navidad en la infancia.
-Buen comienzo para mi cuento, -dice y acaba la agonía de su cigarrillo en el repleto cenicero. –El lunes dejo; mi tos, mi bolsillo y mi hijo me lo piden. (Vaya con esta generación ecologista, -piensa). Sonríe. Sabe que con la idea inicial, el resto fluirá. El certamen cierra pronto. Esta vez tiene chance. El premio será para el regalo de Andrés.
Aquélla fue mi navidad definitiva, la de mis seis años, la del gozo y la del dolor en un mismo sitio, mi ser. Uno, por mis zapatos colmados, el otro, por los vacíos de mi amigo. Papá Noel era injusto… Yo vivía más en lo de Abel que en mi casa, siempre vacía por los viajes de mis viejos. La de Abel estaba llena de voces y de olor a pan recién hecho. Con lo del pan lo consolé.
-Es mejor que el de mi casa, caro pero jamás tibio como éste- traté de convencerlo. Y los hombros de tu papá Abi, son más fuertes que mi caballo de madera y te hacen viajar más seguro que en mi bicicleta, que en mi auto con pedales, que en mis patines, que en mi monopatín…
Otro cigarrillo. –Aún no es lunes, -dice. “Escribí a Santa Claus” –había dicho Andy.
(Vaya con esta generación y con su costumbre de americanizar nombres, -piensa). ¿Qué pedirá? Saberlo me serviría para este cuento, para cotejar deseos, los de un chico actual, mi hijo, con aquéllos míos, los de mis seis años. –Justo la edad de Andrés, -se dice. Busca la carta, la que ha prometido llevar al correo, esa que Andy le ha dictado a su primo mayor porque él recién está aprendiendo a escribir.

Pisa el cigarrillo, el recién encendido, aunque no es lunes. Arruga el papel, el de su cuento. Y piensa que nada hay más definitivo que una navidad de la infancia.
“Querido Santa Claus: voy a pedirte dos cosas. La primera, mucha fuerza a mi papá para que deje de fumar y que así pueda remontarme el barrilete que me trajiste el año pasado, porque dice que no tiene aire. La otra, algo de plata para que –al menos por un día- él no tenga que escribir cuentos y pueda estar conmigo y con mi mamá. Andy”.

Comienza otro cuento, el definitivo. Busca el barrilete y lo deja listo para probar el cielo. Recuerda la frialdad de su caballito de madera, y el brillo inútil del cromado de su bicicleta, de su auto con pedales, de sus patines, de su monopatín. Añora el perfume a pan recién hecho y la tibieza segura de los hombros del papá de Abel.
Y entonces, por primera vez, duerme abrazado a su hijo, a los seis años de su hijo, a los seis años de Abel, a sus propios y definitivos seis años.






MENCION DE HONOR –ABEL EDGARDO SCHALLER

SUR


“Y este pescador de silencio,
que llega de una fiebre de silencio” Juan L. Ortiz

Siempre aguas arriba. Eso lo sabe cualquiera por allí. También él lo sabe. Después el río se encarga del regreso.
Este viento no es el de ayer, mastica y se maldice entonces, casi escuchándose.
Y el sur le salpica cuchillos de agua, como para descoyuntarlo en la remada. Más de cien kilos de pescado, como nunca antes en su destino de alambre, brazoladas y acopiadores mezquinos.
En los toletes le crujen los augurios de una provista marcha, las alpargatas nuevas, el demorado remiendo del trasmallo, un par de remos “como la gente”. Y algún boliche de cruce, eso seguro.
A pique en las espaldas, la tarde es como un mundo y ninguna cancha más empacada que ésta. Esto también lo sabe de sudor propio.
Pero esas nubes no estaban cuando desarmó el bendito, ni este celaje de relámpagos mudos, ni el viento que multiplica ovejitas en el páramo overo.
Tampoco estos resquicios de agua entre los pies. Inútilmente se acuerda del pabilo en el castillete de proa, mientras chasquea el furor de las remadas.
El agua entre los pies… tal vez si tirara algunos pescados… algunos, que entonces vuelven muertos a la vida que espera…
Va calculando las distancias. No es fácil en el río, y menos en medio de los veriles de la noche.
Afirma los talones en el plan de la canoa, en busca de una rabia que ahora se le desparrama como una fiebre por los brazos. Y mira el cielo, que no es de lluvia, le parece, sólo de un viento que pica el agua a sus antojos, y el largo de esas sombras ya tan encima…
Otros pescados entonces, que lo alivianen del peso en plena hondura.
Con la porfía crispándole las manos, mete los que le quedan en un socorro de arpillera y ata la bolsa, que ahora ni flota, casi a plomo, sujeta en el través de la bancada.
Intuye el rancho en un tiempo y espacio interminables… y esta agua entre los pies, lábil certeza más arriba de los tobillos, y el machete confuso y a ciegas contra la soga de la bolsa, con la provista macha, las alpargatas y el par de remos nuevos, la ilusión tinta del vidrio, a la deriva por las crespuras anchas.

Desde la costa, el perro está indicándole el ámbito inclinado y pobretón del rancho. Pero el rancho es otra vez una parda penuria que no cesa.